15 abril 2017

AÑO 2 Ítaca Global Macro Vs Smart Social Sicav

Ha llegado el momento de hacer balance del segundo año de los dos productos de gestión alternativa por los que aposté en su momento. Como hice justo hace un año, pretendo analizar cómo han ido estos doce últimos meses.
No pretendo extenderme demasiado. Solo dejar constancia de mis sensaciones versus la realidad.

Para ser directo y sincero tengo que decir que no estoy contento con ninguno de los dos vehículos. Ni el fondo Ítaca Global Macro ni la Smart Social Sicav consiguen que, pasados dos años, esté contento. Claro que, los motivos son muy dispares (y no sólo monetarios).

Primero os dejo el estado de situación con el último valor liquidativo disponible. La línea roja nos muestra dónde estábamos hace justo un año.



El resultado sigue siendo muy dispar y poco parece que haya cambiado a simple vista en doce meses. Pero, vayamos a analizar en detalle.

Smart Social Sicav en los doce últimos meses se ha revalorizado un “escaso” 4%, y es que, desde el 11 de noviembre de 2016, día en que tiene su máximo histórico en +23%, sólo ha hecho que desangrarse a raíz de un mal timing en la apuesta bajista del gestor. Desde principios de año las bolsas han entrado en rally como podemos ver en la siguiente imagen.

En Rojo el S&P500, en azul el Ibex35 y en naranja la Smart Social Sicav.





Y, ahora, mi crítica. Nada tiene que ver con un fallo en el timing, una mala decisión en los activos o precipitación. La SICAV hace seis meses que no se mueve y vi claramente que no me gustaba la gestión que estaba haciendo cuando en Q42016 (sino antes) echó el freno. En esos meses la rentabilidad anual ya era bastante buena (10-13%) y me dio la sensación de que se estaban asegurando beneficios, se estaba haciendo una gestión ultra conservadora para que el año, la estadística, no se fuera al traste en la recta final de 2016.

Es un buen vehículo con una buena gestión detrás. Prima su transparencia y ganas de compartir, aunque, para mí, tanta comunicación siempre ha sido un lastre. No puedes hacer contento a todo el mundo. La única obligación para con sus accionistas es la rentabilidad. A todo esto, en estos dos años un aprox. 8-9% anualizado no está mal para un perfil conservador.


Ítaca Global Macro es otra historia completamente distinta. Las participaciones que compré el primer día tienen una pérdida latente del 19,53% con el último valor liquidativo. El fondo ha recuperado bastante desde finales del 2016 y hasta hoy. El Max drawdown fecha de 2 de diciembre 2016. Ese día el fondo se encontraba en un -36,20%. A día de hoy está en un -20,7%. Se nota que Hugo Ferrer, el asesor del fondo, ha hecho un cambio en su gestión, y para bien. Las posiciones son menos estáticas y la reacción ante eventos más rápida. El control de riesgos está más pulido y, a día de hoy, no veo posible que se repitan los mismos errores que en el pasado.

El retorno a un año es bueno. En el siguiente gráfico podemos comparar los principales índices en los doce últimos meses.


Exceptuado el Índice alemán, Ítaca Global Macro lo ha hecho mejor que el resto. Y de eso se trata, de que el fondo lo haga mejor que el resto cuando las cosas van bien.

Por el momento no voy a hacer crítica porque he visto un cambio de tendencia en la gestión y las expectativas que tengo puestas en este fondo son las mismas que en el primer día. Pienso, por lo que he leído y escuchado de boca de Hugo, qué piensa de una forma parecida a mí. Yo pienso que no hay que echar el freno nunca, uno no puede conformarse con hacer un buen año al 12%. Si llegas al 12% busca la manera de llegar al 20%. Si llegas al 20% busca la manera de llegar al 30%. No estamos en este negocio para asegurar el tiro, estamos para ganar dinero, cuanto más mejor.

Yo había intuido la forma de pensar en Hugo, pero no fue hasta principios de este marzo cuando el propio Hugo ratificó mis propios pensamientos en un artículo suyo en Inbestia.

Druckenmiller

Druckenmiller define perfectamente mi forma de pensar. No me conformo con buenos años, busco años excepcionales.

De momento paciencia, que es la que, al final, te acaba poniendo dinero en el bolsillo.









Comentar brevemente que en cuanto a capital gestionado la diferencia es abismal. Mientras en SSS el capital inicial ha aumentado en más del 800% hasta los 48 millones de euros, en IGM se ha mantenido estable o disminuido ligeramente la primera aportación de los partícipes, siendo el valor total del fondo de 4,2 millones aproximadamente en la actualidad. Mientras Antoni Fernández (SSS) saca un buen beneficio de su gestión al frente de la SICAV, Hugo Ferrer no ha podido tener ningún beneficio económico a día de hoy, pues el fondo ha estado en negativo desde el primer día de comercialización.




Expectativas de futuro.

SSS
A 5 años una rentabilidad acumulada inferior al 50% lo consideraría un fracaso. Entre 50-75% una buena gestión y todo lo que pasase de ahí, excelente.


IGM
A 5 años consideraría un fracaso una rentabilidad inferior al 50%, una buena gestión entre el 50-80% y excelente si llega al 100% (20% anualizado). ¡Druckenmiller hizo un 30% anualizado durante 30 años!


Conclusión. Dos vehículos muy diferentes con un inicio aún más diferente. La cuestión ,ahora, es si SSS será capaz de mantener e incrementar esa rentabilidad y no vivir del pasado, y si IGM será capaz de entrar en positivo en un plazo de tiempo no demasiado largo.





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2 comentarios:

  1. Sigues manteniendo Bestinver? Qué otras inversiones tienes en cartera?

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    Respuestas
    1. No, salí en 2015 con la marcha de Paramés. Lo siento, no hago pública mi cartera. Solo he dado a conocer dos posiciones, que son las de este artículo.

      Saludos,

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