04 marzo 2017

¿Igualdad para todos? No, gracias.

Hoy tengo ganas de escribir sobre justicia e injusticia, porque el otro día leí (no recuerdo donde) en algunas de mis -demasiado- extensas fuentes que era injusto que unos tuvieran tanto y otros tan poco. Que este país debía luchar para igualar sus clases sociales


Evidentemente, unas palabras así solo las puede decir la izquierda más radical, aquella que no vive en la realidad y que busca unicornios en cada impuesto que ve.

Primero. Clases, por suerte, las habrá siempre. Te toque donde te toque, o lo que hayas elegido ser, en un país sano, en una democracia sana, habrá clases. Clase baja o pobre, medio o trabajadora, alta y ricos. Ojo no confundir clase alta con ricos, muy habitual caer en este populismo tan burdo en los últimos años por algunos sectores que ya conocéis.

Digo por suerte porque lo contrario es hacernos pobres a todos. Un país sin clases es un país sentenciado a muerte, sin progreso, sin motivación. Sumido en una imposible autarquía hoy en día. Los que te quieran vender una lucha de clases te están manipulando, escondiendo información y queriendo cambiar el curso de lo natural. 

Sí, lo natural es que no todos seamos iguales, que cada uno tenga lo que se merezca.

En el momento en que se hacen leyes para igualarnos es momento de echar el cierre, porque algo muy malo va a llegar. La capacidad de los sectores izquierdistas para creer que existe una máquina mágica que crea billetes y reparte riqueza entre todos es infinita. Soy incapaz de determinar como a alguien le han podido vender tal idea, y más incapaz aún como algunos la defienden a capa y espada pese a no haber ni un solo ejemplo de que eso haya sido bueno en el contexto al que se refieren. Que por si no lo recordáis, es salir de la UE, tener nuestra propia divisa y devaluar para ser más competitivos y repartir dinero entre la gente. Los que tenemos entre 30-40 años no sabemos lo que es vivir con una inflación que se precie. Pero, solo hay que ver algunos gráficos para tomar consciencia. Una peseta de 1936 tenía el mismo valor que 235 pesetas del año 2000.

Y quedan resquicios injustos de otras épocas, y tanto que los quedan. Estos días hemos visto manifestaciones en Andalucía en contra del impuesto de sucesiones y donaciones. Pocas cosas me parecen más injustas que tener que tributar por un dinero que ya ha tributado. Y, como bien dicen algunos, si todos los españoles son iguales, ¿Por qué unos pagan tanto y otros tan poco? (Andalucía Vs Madrid). Quizá es que no somos tan iguales como quieren que pensemos. El impuesto de la muerte. Que haya familias que tengan que renunciar a su herencia por no poder hacer frente a ese impuesto es grabe, y triste. Típico de un país poco liberal y con libertad económica tirando a escasa. 

Los problemas no se combaten desde el colectivo, eso no suele funcionar y a los hechos me remito. Tanto colectivo, tanto ruido, tanto voto y que yo sepa todo sigue igual, o no, espera, ¡un poco peor! España debe un 141 % de PIB, las risas que nos vamos a pegar en unos años cuando repunten los tipos de interés. Pero claro, la austeridad está mal vista. Cuando las cosas van mal dadas somos de izquierdas, que son los que mirar por los pobres, y cuando todo el mundo toca dinero luego ya si eso somos de derechas, que no tocan tanto los impuestos. 

El problema de que un país lleve casi 10 años en crisis y no consiga arreglar sus más graves problemas es que ya queda menos para que llegue la siguiente crisis. No entraré en liberalizar y privatizar (¡Prohibido!), hoy no toca. Pero la NO austeridad no ha sacado a nadie de la crisis, es de cajón de madera de pino. Aunque ya sé que esto tampoco lo entiende un sector muy amplio de la población. Si debes dinero al banco y se lo devuelves sacando un crédito en otra entidad haces una pelota cada vez mayor. Si debes el 140% de lo que produces y un 20% de tus ingresos son para pagar intereses poco a poco la posición se va erosionando y dependes de un gran crecimiento económico para mantener ese ritmo. Si mientras se crece no se “austeriza” e intenta reducir eso, el día en que no se crezca a ese ritmo el problema se amplifica. 

“Austerizar” tiene sus puntos negativos, y tanto que los tiene. Por eso los gobiernos no quieren oír hablar de esa palabra. Los que han tenido que austerizar no han repetido legislatura.


No quieras la igualdad económica para todos. Nacer pobre es una circunstancia, morir pobre una decisión personal.




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4 comentarios:

  1. Perdona chaval, pero morir pobre o no, NO es una decisión personal. Es una mezcla de suerte, trabajo, y circunstancias personales.

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  2. La deuda no es un problema solo de España. O se acuerdan quitas entre países o explota la burbuja. Y entonces sí que se van acordar de lo bueno que sería para los pobres haberse apretado un poco el cinturón. Lo pintan como si se estuvieran dejando morir niños por las calles, hay mucha demagogia. Muchísima.

    Saludos!

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  3. Hola Gerard, sigue escribiendo, tus articulos me gustan mucho.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias. Seguiré afilando el lápiz ;-)

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