26 febrero 2017

Propiedad privada, capitalismo y libertad

Un lector ha dejado un interesante comentario en el artículo que escribí hace justo un año sobre el capitalismo. Lo copio aquí para que podáis leerlo con atención, y mi réplica va después.


Buen artículo Gerard, claro y conciso.Quería saber tu opinión acerca de una teoría que una persona muy sabia me expuso hace unos meses y que nadie ha sabido rebatirla con contundencia hasta ahora. Hace miles de años, cuando no existía la propiedad privada y vivíamos en sintonía con el medio natural, cualquier persona iba al campo a coger una manzana y podía hacerlo libremente sin temor a nada dado que ese árbol y ese trozo de terreno no le pertenecían a nadie. De qué manera a alguien en un momento determinado de la historia se le cruzaron los cables y por sembrar ese terreno o colocar un vallado alrededor se atribuyó a sí mismo su "propiedad". Lo que venía a criticar este buen hombre con el que hablé es que la introducción del concepto de propiedad privada y del dinero son invenciones ficticias de la mente humana que no siguen las reglas de la naturaleza. Espero tu respuesta, un saludo.


Primero de todo, creo que el argumento parte de una premisa errónea, pues está en nuestros genes la necesidad de posesión. Se cree que las sociedades primitivas ya usaban la propiedad privada para establecer límites en zonas de caza y pesca.

Por asociación vemos que en la Biblia hebrea uno de los mandamientos era el de “No robar”, aludiendo al reconocimiento de la propiedad privada. En el antiguo Egipto todos los bienes pertenecían al Faraón, en cambio, los griegos sí que tenían bien diferenciada la propiedad privada.

Inglaterra, en su primera Carta Magna de 1215, establecía que quien pudiera comprarle tierra al rey sería el único poseedor de la misma.

Y ya en la edad media los problemas empezaron cuando los monarcas y la iglesia creyeron suyo el derecho de la tierra, otro ejemplo de que la propiedad privada ha estado con nosotros desde prácticamente siempre.

Entrando en nuestros días, que supongo que es lo que más nos interesa, la propiedad privada es uno de los derechos más grandes de que disfrutamos. Algunos sectores de la izquierda llevan años intentando difamar estas dos palabras; propiedad privada, pues se basan en principios Social-comunistas que tanto daño han hecho a lo largo de la historia.

El hecho de que exista la propiedad privada, vigilada, controlada y protegida no es sino una ¡ventaja para nuestra forma de vida. De otra forma, estaríamos en constantes batallas territoriales con nuestros vecinos. Porque, si yo soy más fuerte que tú, o tengo más armas, podría allanar tu casa sencillamente porque quiero más espacio para tener mis cosas. Y sí, el ser humano es tan vil como eso. El instinto de posesión lo llevamos en los genes, algunos más, otros menos.

No me apetece hacer una oda al capitalismo ni a sus políticas. Soy ferviente defensor de la mayoría de prácticas del capitalismo, del libre mercado, de la reducción del peso del estado en la toma de decisiones, de la propiedad privada y de las oportunidades. Técnicamente no me considero de derechas ni de izquierdas (amén de este último), sino que pienso que liberalismo y sus variantes son la mejor manera de progresar y erradicar la pobreza.

Que el mundo es un lugar injusto es cierto. Que hay muchos que se mueren de hambre y muchos más que tiran comida es aún más cierto. Pero de ahí a buscar en el socialismo una solución dista mucho de la realidad y la lógica. Y a la historia me remito, pues que alguien me diga una sola sociedad socialista/comunista que haya conseguido erradicar la pobreza o, reducirla. Lo malo del populismo barato y para tontos que nos venden los que nunca han pegado palo es que vende. En situaciones como la actual en que hay tanta gente desempleada y sin recursos desde hace casi una década, es el escenario ideal para que corrientes populistas toquen poder. Por suerte el tiempo pone a cada uno en su sitio y lo que no funciona, desaparece.

Los socialistas critican lo clasista que es el sistema capitalista. Muy bien. Hay unos que se juegan su capital para que otros puedan trabajar, y si esto les funciona lo más normal es que ganen dinero, tanto como les sea posible. Recuerdo uno momento épico en el programa de Salvados de Jordi Évole. Trataban el tema de Inditex, el precio de sus prendas en occidente y los costes de producción en el sudeste asiático. Jordi les pide opinión sobre las prendas que ellas confeccionan a un coste mucho menor del de venta, si creen que es justo. Y les lanza la siguiente pregunta: ¿Qué les diríais a quienes compran por 25 euros las prendas por las que a vosotros os pagan 2 euros? La respuesta de la chica de dejó la cara desencajada a Jordi, pues sin dilación le contestó: Les diría que compraran más.

Esa gente ha entendido que sin esa alternativa sus vidas serían mucho más pobres, que están luchando por un mejor futuro al igual que pasó aquí muchas décadas antes. Es cuestión de tempo. Sin quererlo se han dado cuenta que adoptar un sistema capitalista, por mucho que tengan que trabajar, les crea más satisfacción y oportunidades, que se traduce en riqueza, que seguir con sus miserables sistemas socialistas, comunistas y autárquicos.

Creo que me he desviado un poco del tema, pero creo que una cosa va relacionada con la otra.

Por último, voy a poner un ejemplo del éxito que tienen los gobiernos socialistas, los gobiernos “del pueblo” como les gusta llamarlos. Barcelona es una ciudad con enorme progreso, cosmopolita como pocas, fuente de oportunidades y apuesta de inversión de infinidad de multinacionales. Hay un edificio emblemático por su ubicación, pues de encuentra en Paseo de Gràcia con Avenida Diagonal, es del edificio de Deutche Bank. En 2014 un fondo de inversión compró el edificio para hacer un hotel de lujo, un Four Seasons, que iba a generar 500 puestos de trabajo estable. Ada Colau y su gobierno para el pueblo hizo una ley de moratoria hotelera alegando que en Barcelona hay demasiado turismo y que ese edificio iba a ser dedicado a vivienda social. Bien, el proyecto mutó y ya no habrá hotel, ahora habrá 34 pisos de alto standing de entre 6-8 millones y un ático que se subastará a partir de 20 millones de euros. De 500 puestos de trabajo a prácticamente cero, eso sí, sin abandonar el lujo. Es sólo un ejemplo.

Concluyendo. No hay sistema perfecto, pero tenemos que luchar por la libertad individual y hacer caso omiso a los que quieren eliminar las clases a costa de hacernos a todos pobres. Si tengo que posicionarme siempre lo haré a favor del sistema que históricamente ha contribuido a quitar más gente de la pobreza y nos dé una mayor libertad.




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3 comentarios:

  1. Hola Gerard,
    En mi opinión el problema del comunismo va más allá de que funcione o no (que no). Creo que falla desde la base, queriendo dar solución a los problemas vitales de las personas en el sentido más paternalista. "Trae, que tú no sabes". Desde el punto de vista de un líder comunista el pueblo son un conjunto de personas incapaces de valerse por sí mismas que por tanto necesitan ser rescatadas. Necesitan recibir todo lo que necesitan por medio del estado. Esto además desencadena en que la población se uniformiza y se convierte en esclava del sistema: Al clavo que sobresale se le da un martillazo para igualarlo a los demás, no puedes salir de la imposición, no puedes elegir cuales son tus aspiraciones y volcarte en ellas sin consentimiento "paterno". En definitiva, el comunismo consiste en la infantilización de la sociedad, la instauración de una autarquía (sí, como en los fascismos) donde las nuevas élites campan a sus anchas pero presentandose al pueblo como la toma de poder de este.
    Si el pueblo quiere ser libre debe tomar responsabilidad de sí mismo y dejar de buscar un malvado ente (cerdo capitalista xD) que es el que le sume en la pobreza. Sí que es verdad que hay personas que por diversas razones lo están pasando muy mal y es necesario ayudarles, yo me refiero a la cultura del subsidio que prima en la mayoría de gente de este país
    En fin, no tiene del todo que ver con el artículo pero está muy relacionado.

    Saludos!

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    Respuestas
    1. Pueblos comunistas con líderes capitalistas de la puerta de su casa para adentro. Nadie quiere vivir en la miseria ni con lo mínimo. Y quien diga lo contrario, miente.

      Mucha hipocresía, Pablo.

      Gracias por tu comentario!

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    2. Ya, esa es otra. Creer que las personas no son corruptibles y que van mirar por los demás antes que por sí mismas. Si puede meter mano, por qué no lo va hacer?
      No es algo propio de ideologías, es más la naturaleza humana. Lo gracioso del asunto es que si lo hacen líderes/dictadores de izquierdas o bien los perdonan o bien niegan que lo hiciera.. Mucha gente tiene la necesidad de "creer", y es algo muy peligroso (y útil para algunos..)

      Saludos!

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