02 marzo 2016

El auge del crédito rápido

Hace unas semanas un conocido se encontraba en una situación económica complicada, de aquellas situaciones inverosímiles y que a nadie le gustaría ni siquiera acercarse. Me contaba que había tenido una completa falta de liquidez por diferentes motivos (mala planificación pensé yo, pero vete tu a saber…) y que no podía esperar los doce días que le faltaban para terminar el mes y cobrar la nómina. Normalmente cuando uno tiene un problema de esta índole recurre a la familia y/o amigos de los buenos. Me dijo que no contaba con nadie y que, buscando en Internet, había descubierto una empresa llamada Creditocajero que te ofrecía créditos de poca cantidad pero de forma inmediata. Se registró y en diez minutos tenía en su cuenta 250 € para poder terminar el mes en condiciones. Fin de la historia.

Llego a mi casa y entro en la web de la empresa para ver qué condiciones se deben cumplir para que una empresa te ingrese dinero en tu cuenta en pocos minutos, y me sorprendo al ver la flexibilidad en el pago que te ofrece. El conocido me dijo que como le quedaban 12 días para cobrar la nómina había elegido devolver el dinero en 14 días. Muevo las flechas del configurador y veo que 250€ a 14 días te supone un interés de 42,37€. Y aquí es donde hay dos formas de ver las cosas. Unas es que si has tenido un imprevisto y tienes que solventarlo lo antes posible, un coste de 42€ es totalmente asumible. La otra es que esos 42€ equivalen a una TAE del 5823 %. 



No estoy ni en contra ni a favor de estos sistemas para conseguir dinero rápido, simplemente opino que es una herramienta más a disposición y que hay que usarla con cabeza. Por supuesto, siempre hay que pedir prestado cuando uno tiene la certeza de que va a poder devolver el préstamo, sino, las cosas se complican. Pero tanto con un préstamo rápido como con una hipoteca


Esta semana me ha llegado una consulta de un lector comentándome que quería pedir una hipoteca sobre su vivienda habitual y sobre una segunda residencia, con un interés fijo del 2,5 % en que el pago de cuota mensual ascendía al 80 % de los ingresos totales de la familia. Aunque en este caso el Euribor no le afecte al ser de tipo fijo me parece un suicidio financiero llegar a pensar en mantener esta situación durante 20-25 años. Además, ahora el Euribor está en negativo y contratar una hipoteca a interés variable más diferencial es cuando mejor sale, es decir, la parte a amortizar de la cuota es mayor que la de los intereses, todo lo contrario que cuando el Euribor escala hasta cotas del 4-5 %. 

Resumiendo. Las opciones están ahí fuera, y no tienen porque ser malas ni hostiles. Una hipoteca o un crédito rápido son como un cuchillo, que lo puedes usar para untar mermelada o para matar a alguien. Usa la cabeza en tu favor.


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