21 febrero 2016

CAPITALISMO para erradicar la pobreza

En un debate interesante y que se precie, siempre sale a la palestra quien pone en duda el sistema por el que regimos nuestros países y nuestras vidas. La simple palabra provoca cierta hostilidad y tiene una mala fama justificada en muchos casos. Per, como en todo, hay que entender lo que significa cada concepto para poder hablar con propiedad.
Lo que aquí expreso es una opinión personal y no tiene porqué ser cierto en su totalidad, pues cada uno tenemos (por suerte) un punto de vista propio. Así que, puedes complementar esta información investigando por tu cuenta.

Capitalismo. Es soltar esta palabra y saltan todas las alertas (de quienes no saben como funciona esto, claro). Pero, ¿Entendemos lo que significa vivir en una sociedad capitalista?. Yo creo que no del todo. Vayamos al grano. Por suerte vivimos en un país que, de momento, se postula como capitalista, y en esto no quiere decir que sea una cosa buena, es más, cuando se habla de sistemas sociales al capitalismo se le presenta como “el menos malo” de los sistemas, porque tiene cosas buenas, cosas malas y una de muy mala. Lo veremos más tarde.

Capitalismo es sinónimo de dinero, de capital. Hasta la fecha, el mundo se mueve con dinero y el que diga lo contrario es un necio. El capitalismo no es de ricos ni de pobres, sino que crea ricos y pobres porque da oportunidades. Prioriza la propiedad privada para sacar beneficio valiéndose del comercio libre, ama el mercado de consumo y la no intervención del estado. Es un tema complejo y es fácil entrar en ideologías políticas, pero hoy no toca este tema. Para hacerlo sencillo; en una sociedad capitalista puedes tener tu casa en propiedad, puedes venderla y obtener beneficio, puedes crear una empresa (y que sea totalmente tuya), vender sus acciones, ganar todo el dinero que seas capaz, vender al vecino de enfrente o a la otra parte del mundo, abrir sedes en otros países y ganar aún más dinero etc. y todo esto sin la intervención del estado (en representación del gobierno) más que para cobrar su parte de impuestos.

El buen sistema capitalista debe permitir que te hagas rico si trabajas bien y arruinarte si lo haces mal, para simplificar el concepto. Aunque en este último período de la historia hemos visto socializar las pérdidas de los bancos en multitud de países y esto se sale del esquema, aunque se puede matizar y entender que se ha hecho por el bien común atendiendo al concepto anglosajón del “too big to fail” (demasiado grande para caer), en que se entiende que es peor dejar caer una entidad tan grande que haría tambalear el propio sistema, así que el estado coge dinero de las arcas públicas e inyecta capital y luego se queda como accionista de la empresa a cambio. 

Volviendo al tema. Capitalismo responde a que todo lo que hacemos se traduce en dinero y, aunque dicen que las cosas buenas de la vida no cuestan dinero, sin dinero no somos nadie porque se nos cierra la puerta de cualquier cosa que quieras hacer. Cambiar tiempo por dinero y tener la opción de reclamar más dinero por tu tiempo es puramente capitalista, así que la próxima vez que alguien te diga que el capitalismo es malo dile sí le gustaría que le pagaran más por su trabajo, haciendo lo mismo, claro. Solamente tener la oportunidad de hacer un mismo trabajo en empresas diferentes y con un mejor sueldo ya es una característica propia del capitalismo.

Ahora bien, no es la panacea, por supuesto. Nunca llueve a gusto de todos. Pero una cosa está clara, y es que el capitalismo es el sistema económico que más ha disminuido la pobreza a lo largo de la historia. Gracias a gente ambiciosa que ha querido enriquecerse ahora un trabajador de clase media vive mucho mejor de lo que vivían los muy ricos hace siglos. Y, es que a veces no valoramos lo suficiente las comodidades de las que disfrutamos, muchas de ellas tan sumamente baratas como… WhatsApp! Parece una tontería pero, ahora podemos estar todo el día comunicándonos gratis mediante un teléfono móvil de bajo coste mediante una red wifi pública (o de la empresa en donde trabajamos). Solo treinta años atrás ni se veía venir, imaginad hace cien o doscientos.

En los contras del capitalismo sucede que una parte de la población no llega a unos mínimos razonables, quedan excluidos y son los que denominamos que viven bajo el umbral de la pobreza. Pero esto no es síntoma per se del capitalismo, cualquier sistema crea pobres. Lo que sucede es que, quizá, y digo quizá porque no lo tengo del todo claro, no se atiende lo suficiente a las clases menos favorecidas o en riesgo de exclusión. Debate complicado porque aquí ya entra la política.

Por tocar el tema por encima. El capitalismo se asocia con la derecha política por su reticencia a la intervención y el menor control del mercado y la propiedad privada. La izquierda tiende a socializar y es cuando se oyen cosas como -con la izquierda subieron las pensiones o se aumentaron las becas para estudiantes. No voy a ser yo el que haga debate político, pues cada uno tenemos nuestra ideología, aunque siempre estaré a favor del sistema que ofrezca más oportunidades y sea el menos intervencionista.

Ahora la parte mala del capitalismo. En un sistema basado en el consumo los beneficios empresariales provienen del aumento de los precios, la mejora de la productividad, la reducción de costes y la cuota de mercado. Los mercados financieros y las empresas van estrechamente relacionados, pues es de donde obtienen mucha de la financiación necesaria, y, como bien sabemos, la bolsa ni sube ni puede subir eternamente. En los tiempos en que hay bonanza y los beneficios empresariales van en aumento las bolsas tienden a crecer. Se crea trabajo y riqueza, y la pobreza disminuye, o lo que es lo mismo, la línea del umbral de la pobreza baja. Pero el capitalismo tiende al colapso per se. Es el gran handicap que tiene. Cuando esto sucede la única forma que hay para seguir creciendo es destruir para volver a crear, y ahí es donde los que han hecho bien las cosas son los que se hacen ricos quedándose con la cuota de mercado del que ha perdido.

Guerras y crisis financieras sirven para destruir y hacer ese “reset” tan necesario y temido a la vez en el capitalismo.

En próximos artículos compararemos los diferentes sistemas que hay en el mundo y veremos por dónde cojean.

Por último, recomiendo la lectura de este interesante artículo sobre el capitalismo que no os dejará indiferentes por la historia que cuenta. A ver si hacemos un poco de debate en los comentarios sobre diferentes puntos de vista.





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2 comentarios: