19 marzo 2015

Los números bailan a nuestro alrededor

Este es un post invitado. Uno que me hace especial ilusión, pues quién escribe lleva toda una vida a mi lado, y aunque hemos pasado nuestro más y nuestros menos siempre la razón a apartado discrepancias.  Espero que disfrutes tanto como yo de esta lectura. Este es mi pequeño homenaje.



Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.



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Vivimos en una realidad rodeada de números. Si lo pensamos detenidamente, los podemos hallar en todo. Desde el mismo código binario que describe estas letras, hasta el propio número de identificación con el que se nos asigna al nacer, el llamado Documento Nacional de Identidad. ¿Qué relación tiene con nosotros ese número? ¿Acaso lo hemos escogido porque nos gusta? Simple y llanamente se nos es asignado. Es curioso que se acepte sin argumentación un número como este, cuando desde una temprana edad ya descubrimos que no es lo mismo ser escogido el “tercero” al formar un grupo (,) que el primero…o el cuarto. Y esto sería si nos fijamos en el aspecto ordinal de los números. Si nos fijamos en el aspecto cardinal (cuantitativo), también somos unos genios de las matemáticas desde bien pequeños: no es lo mismo tener cinco cromos de la edición especial, que tener nueve
Sobran los comentarios si hablamos sobre el ámbito financiero, pues en este blog hay ejemplos de todos los tipos de cómo un simple índice (o la combinación de unos cuantos) es capaz de determinar las decisiones del inversor más audaz. De todas formas, sí que existe un número que todos podemos fijar a nuestro antojo. Estoy hablando de la cifra que cada uno se puede proponer para lograr su libertad absoluta en dedicarse a lo que más le plazca según el momento.

Como esta cifra no es el objetivo de este post, para eso, tienes todos los demás, retomemos a nuestros invitados de excepción: los números. 

Desde los tiempos antiguos, se ha constatado la “necesidad” de las culturas anteriores a la nuestra de regir sus actividades, ya fueran de culto o mundanas, sobre unos parámetros fijados con una absoluta premeditación. Y, ¿cómo “fijaban” estos estándares? Con números

¿Por qué hay tres grandes pirámides en Giza (Egipto) y no cuatro? Pues porque la constelación de Orión tiene en su “cinturón” exactamente tres. Como este, podríamos trazar un sinfín de ejemplos en los que la vida de millones de personas, servía para el propósito de “reproducir” un estándar a escala colosal, en cantidad precisa y numerada. No bastaba con tener una gran pirámide, el “logro” radicaba en replicar las tres. 


Un ejemplo más actual.

Si nos fijamos en nuestro día a día, descubriremos como los números pueden llegar a tener su gracia. Todos conocemos la famosa hora: 00.00, en la que de alguna manera, todo es posible, pues empezamos de cero cada día. Sin ir más lejos, hace muy pocos días, numerológicamente hablando se produjo una fecha curiosa. El catorce de Marzo del Dos mil quince. No parece muy significativo escrito en letras, ¿verdad? Observemos en dígitos: 03/14/15. ¿Os suena de algo el número? ¿No?

Probemos a escribirlo seguido: 31415. ¿Y ahora?...Exacto! Sólo le falta una coma después del tres: 3.1415= El número Pi! (π).

¿Qué importancia tiene el número Pi? Pues que se trata de una constante, que surge en el cálculo del área de un círculo y del perímetro. Es hallado en cálculos geométricos de otras “figuras” como son la elipsis, la esfera, el cilindro, el cono… formas que nos dejan entrever que tiene un papel fundamental en la arquitectura, en otras disciplinas y ciencias que aplican las matemáticas. De hecho, el número Pi es tan antiguo como nuestra civilización, pues los primeros en ser conscientes de tal constante fuero los Babilonios. 

¿Te perdiste el día Pi, por no saberlo? Algunos dirán que sí…pero no te preocupes. Si nos ceñimos al calendario Gregoriano, actualmente establecido universalmente (promovido por el papa Gregorio XIII, que sustituyó a su vez al calendario Juliano, impuesto por Julio César el 46 a.C.) 

la gracia está en que los años no se cuentan en el sentido “cardinal” si no que de forma “ordinal”, esto explica porque el año 0 se llama uno, pues es el “primer” año en la lista. Así que el 2015 actual sería “virtual” (2015-1=2014 real o cardinal). Dejándonos el año Pi para el año siguiente! 

¿Qué estarás haciendo el 13 de Marzo del 2016 a las 03.14h? Sea lo que sea, recuerda que el número Pi habrá pasado por tu reloj… y no sólo en la ecuación que describe su esfera.




Ismaïl-Hermelo

Ismaïl Hermelo


Bachelor of Science in Biotechnology por la Universidad de Barcelona. Pensador nato dotado con un don para el arte. Puedes ver más coses sobre él en IsmailHermelo.com








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4 comentarios:

  1. Números,... fríos... distantes...
    Pero ciertos...eternos...
    Mi favorito...
    Bayes recordándonos cuan equivocados son nuestros juicios...

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    Respuestas
    1. Como nos gustan los números... :.)

      Saludos!

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    2. jajajja correcto. Vaya champion estás hecho ;-)

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