15 febrero 2015

OPV de AENA y las recomendaciones de terceros

Hace unos días leía un artículo que trataba sobre cómo eligen las personas las inversiones que hacen. A veces no es bueno generalizar pero, creo que en el mundo de la inversión es muy habitual encontrar a gente que basa su método en el criterio de otras personas. Y no me refiero a invertir en un fondo de inversión, en que el gestor del fondo decide el 100% de lo que pasa en ese fondo. Me refiero a, por ejemplo, comprar ese fondo porque alguien, conocido o no, ha dicho que es un buen fondo. Bucear por los foros de Internet en busca de opiniones y tomar una decisión en base a lo que alguien ha dicho y que, perfectamente, puede ser que sepa menos que tú.

Todos lo hemos hecho y, probablemente lo seguiremos haciendo. Y no me refiero a tomar todas las decisiones en base a eso, pero si que he conocido a gente a la que he llegado a respetar y valorar mucho y que una recomendación suya ha sido para mi como un mantra.

Pero hay que ir con cuidado con esto porque unos se juegan más que otros. El que habla se juega su prestigio, pero es que el que le hace caso se juega su dinero. Y a efectos prácticos prefiero antes dinero que prestigio.

Y a qué viene todo esto te preguntarás. Hace unos días alguien a quien sigo desde hace poco hablaba sobre una operación bursátil que podría ser un “chollo”, y se jactaba de que compraría un montón de acciones en la OPV para salir justo después del bullicio inicial. Esta persona analizaba los pros de la operación sin, aparentemente, encontrar contras (aunque al final alguno encontró y desconozco si acabó entrando). Por lo sucedido esta semana en el panorama bursátil seguro que alguno ya habéis caído en la OPV de AENA, la más grande de Europa desde 2011. Comentaba que una empresa privada que sale a bolsa pero que el estado se queda con, como mínimo el 51%, suele ser un éxito. Todos los factores apuntaban bien hasta que el estado, visto el éxito y fuerte demanda en la OPV, decidió situar el precio de salida, dentro del rango, en el máximo. Allí, nuestro sujeto ya no lo vio tan claro, pero la operación seguía siendo buena. ¿Y qué pasó?

AENA


Primer día de cotización en bolsa. Los títulos de la aeroportuaria escalan un 20,69% al cierre de la sesión. Efectivamente la operación no era buena, sino muy buena. Siguiente día; +5,71%. Cierra la semana en 74€ con un +27,58%.


Después de una subida tan pronunciada en tan corto espacio temporal, probablemente, haya una recogida de beneficios para, después si cabe, continuar con una tendencia alcista según directrices y tendencia del mercado. Esta vez hacer caso de una recomendación hubiera sido un buen negocio, sin duda. Pero, desde siempre, los grandes inversores han basado su estrategia en no hacer caso de terceras personas y guiarse sólo por sus análisis y lo que su instinto les dice. Como en todo, hay que saber extraer las cosas buenas de cada situación y desechar lo que no nos sirva o no seamos capaces de entender.

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2 comentarios:

  1. Amigo Gerard, los mantras son otros y yo no me canso de repetirlos:
    "nunca inviertas en aquello que no conozcas"
    Invertir es como montar en bici. Por mucho que te aconsejen tienes que aprender tu. Y una parte primordial de ese proceso es que te "caigas" tu. Equivocarte por lo que tu sabes, no por lo que te han dicho.
    Los consejos pueden ser maravillosos, pero solo para que iluminen la "bombillita" de tu mente.
    La toma de decisiones es un proceso mucho mas difícil de lo que parece.

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  2. No dudo, no vacilo, no me apego al resultado. Este es mi mantra. (aunque difícil de cumplir demasiadas veces)

    Abrazo,

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