02 noviembre 2014

Desapego al resultado para vivir más feliz

En el foro privado ha salido una interesante conversación sobre inversiones que me ha motivado a escribir un poco. Versa sobre el ganar y el perder. El vender mientras se va ganando. El vender cuando uno ve sus inversiones entrar en positivo.

La compleja mente humana nos juega malas pasadas en esto de la inversión. Cuando uno pierde cien euros es una pasta pero cuando uno gana cien euros es una miseria. Algunas veces ya he comentado que al entrar en una determinada inversión hay que evaluar los pros y los contras. Poner encima de la mesa cuánto dinero estamos dispuestos a perder y cuánto dinero nos compensa ganar teniendo en cuenta el riesgo corrido. Sobre el papel parece una decisión fácil pero a la hora de la verdad es más complicado de lo que parece.

Imagina una inversión donde el potencial de ganancia es del 20% en un año. Un porcentaje no exagerado pero sin duda muy atractivo. Está claro que para que una inversión nos ofrezca ese retorno el riesgo a asumir será también acorde. Así que al entrar deberíamos pensar; si tengo diez mil euros y quiero, o tengo la posibilidad, de ganar dos mil euros en un año debería estar preparado para asumir unas pérdidas de por lo menos un 10-20% también. Pueden ser pérdidas definitivas o latentes, eso da un poco igual. Y puede ser en renta fija o en renta variable. Ahora, un planteamiento incorrecto sería el siguiente:

Durante una parte del año he tenido unas pérdidas latentes de 3000 euros, un 30% del total invertido. Llega el momento en que la inversión va recuperando poco a poco y nos vamos aliviando. De pronto un día vemos que entramos en verde y nos ponemos “ligeramente” nerviosos porque, después de estar perdiendo un 30% y haber tenido “la suerte” de recuperar nos entra esa sensación de que quizá no era tan buena inversión como pensábamos y que por nada del mundo queremos volver a entrar en pérdidas. Nos olvidamos de aquella, ya lejana, aspiración de querer ganar el 20% y cuando apenas tenemos un ligero beneficio por encima de las comisiones que vamos a pagar liquidamos la posición pensando en que ya encontraremos algo mejor donde poner nuestro dinero.

Resultado: Hemos incumplido el trato con nosotros mismos. Nos hemos fallado. Hemos aguantado unas grandes pérdidas para salir ganando una nimiedad. Hemos asumido un elevado riesgo y hemos cortado de raíz el posible potencial de revalorización, todo por no ser capaces de soportar la presión de la situación.



Y es aquí donde se diferencian los buenos inversores de los mediocres. En la capacidad de soportar pérdidas sin ponerse nervioso y en la capacidad de ganar dinero sin vacilar. Tenemos una idea, trazamos el plan y la ejecutamos. Ganaremos o perderemos, eso no es tan importante en un principio, sino que estaremos preparando nuestra mente para enfrentarnos a los mejores en una batalla que nunca tiene fin.

Y es que, amigos, el desapego al resultado quizá no nos haga ganar siempre pero, lo que seguro que hará es hacernos vivir más felices.



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6 comentarios:

  1. Muy interesante. Esta misma semana, después de las importantes bajadas recientes, he cometido este error, me he fallado a mi mismo. En las próximas semanas puede surgir la misma duda, recordaré esta entrada con la clara intención de superar mi mediocridad. Un saludo. José

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    1. Nos pasa a todos. Yo soy especialista en promediar a la baja en una primera bajada...luego me pilla la segunda (y tercera a veces) y es una catástrofe...

      Saludos!

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  2. Enhorabuena por el post interesantisimo,esta claro que nuestra mente esta mas preparada para aguantar perdidas que para aguantar las ganancias,y es algo que tenemos que cambiar cuabdo empezamos a invertir .
    Un saludo y gracias por la parte que me toca

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    1. Gracias Dani. Es una de las contradicciones de este mundo y que me hace reflexionar muchas veces.

      Saludos!

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  3. Me gusta dar un punto de vista diferente. No se deveria aguantar una inversion si no se esta comodo con ella o has descuvierto que no hera una inversion adecuada, pues uno se puede equivocar, ni recomendar aguantar una posicion en una accion que no es mas que un chicharro.

    En las inversiones es vital darte cuenta cundo has invertido en un mal activo y venderlo con la minima perdida o quizas aguantar al precio de compra ( es tu eleccion) y desacerse de el .

    Los buenos inversores se dan cuenta que han cometido un errror y lo enmiendan con las minimas perdidas y el error cometido lo aprenden para la proxima inversion.

    Me supongo que Gerard , lo dice cuando sabes que lo has echo bien y tienes que aprender a aguantar tus posiciones o planes. Pero para llegar a este punto conlleva aprender y cometer errores, hay que esperar que sean los minimos posibles, para eso esta este blog.

    Saludos.

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  4. Una mala inversión a corto plazo, no quiere decir que pueda ser mala a más largo plazo. No sabes hasta donde puede ir el rebote y quizá asi logres el objetivo que te habías propuesto. Un saludo

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