19 octubre 2014

Un punto de objetivismo sobre la situación actual en los mercados

Hace unos días leí en la red social Unience como un usuario (su creador, vaya) se había escrito una carta a sí mismo para releer-la en momentos en los que los mercados no le eran favorables. En esos momentos en que crees que te has equivocado en todo y te gustaría volver atrás en el tiempo para llevar a cabo otra estrategia diferente.

En esos momentos en los que crees que el planteamiento que has tomado es incorrecto y que tu plan hace aguas. Si bien nunca, aún, me he escrito una carta para este fin, me parece una idea muy buena porque, los humanos, tendemos a tener muy poca memoria histórica. Cuando las cosas nos van en contra pensamos que siempre va a ser así y de golpe nos volvemos conservadores, sin pensar en cual es la razón por la que estamos dónde estamos.

Está claro que durante la creación de un plan hay que tener en cuenta los momentos buenos y lo no tan buenos, incluso los muy malos. Los mercados tienen altibajos y en lo que tenemos que fijarnos es en la tendencia de fondo, en el largo plazo. Ahora mismo estamos pendientes de un hilo. Las principales bolsas mundiales llevan años subiendo y acumulan grandes plusvalías y es en este momento cuando a los inversores les entran las dudas de si esto se va a poder sostener en un futuro cercano o hay sobre-compra y es hora de recoger beneficios, la cual cosa provocaría la caída de estos índices.

Si estás invertido en bolsa en estos momentos una de dos, o eres de los optimistas que piensa que la fiesta va a continuar gracias a las rondas de liquidez de los Bancos Centrales o has sido demasiado ambicioso pensando en que venderías un poco más arriba. (el un poquito más y vendo, que familiar me suena). Y probablemente si has entrado en bolsa en algún momento de este 2014 ahora estés en números rojos debido a la corrección de estas últimas semanas. Es en estos momentos en los que uno debe mantener la cabeza fría y hacerse autoanálisis. 

Un día pusiste todas las opciones encima de la mesa y te dijiste lo que querías con tus inversiones, lo que te gustaría ganar y lo que estarías dispuesto a perder. Y aún recuerdas más, ya que como llevas ya bastantes años en esto has pasado por etapas muy distintas, duras algunas de ellas y gratificantes muchas otras. Recuerdas que todas, o casi todas, las situaciones en las que pensabas que la habías pifiado han pasado y la lógica se ha impuesto. En que cuando has tenido la suficiente paciencia para dedicarte a esto has recogido los frutos y que cuando el valor te ha abandonado a media carrera el tiempo te ha acabado dando la razón. Así que llegado este momento sabes lo que hay que hacer, sabes que es otro bache en el camino y que, ni mucho menos, va a suponer nada del otro mundo para tus planes. Saldrás reforzado tanto en dinero como en conocimiento y experiencia para la próxima vez en que vivas una situación similar.

Porque la historia nos marca el camino y, aunque no hay nada seguro ni garantizado, las probabilidades a largo plazo nos son favorables. 


Nunca me había preocupado tan poco el resultado como ahora. He cultivado la paciencia y el buen hacer para eso y, aunque a todos nos gusta ganar todo el tiempo, aceptar que esto no es posible es el primer paso para ser un buen inversor.

Y ahora que lo pienso, voy a escribirme una carta para releer-la en momentos complicados. Me parece una buena idea para ver las cosas desde la lejanía, con los pies en el suelo y de forma objetiva.



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3 comentarios :

  1. Muy bueno Gerard.

    "Nunca me había preocupado tan poco el resultado como ahora"
    Si has llegado a ese punto amigo estas muy cerca del "Nirvana" de la inversión XD
    Siempre nos preocupamos, somos humanos. Pero lo importante es la idea que expones: "no perder las perspectivas"
    Si tenemos una visión global, histórica o como quieras llamarla, te das cuenta de que los acontecimientos "encajan". La historia siempre se repite y las "verdades" siempre permanecen, evolucionan, pero permanecen.
    Es el miedo, la incertidumbre lo que nos nubla el raciocinio.



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  2. No es fácil controlar los sentimientos, las inquietudes y los miedos que generan los vaivenes que provocan el mundo de las inversiones.

    Requiere un largo aprendizaje para alcanzar esa especie de control mental que has adquirido, Gerard.
    Muy pocos lo logran. Debe ser complicado alcanzar ese nivel.

    Saludos.
    Roberto

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  3. Asi me gusta que alimentéis el ego del jefe...
    No te preocupes Gerard ya te hare un post para dejartelo por los suelos XDDD

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