13 mayo 2014

Vamos en piloto automático!

Continúa el piloto automático en cuanto a inversiones se refiere. No hay novedades importantes que valga la pena comentar. Lo que estaba hinchado continúa estándolo y las únicas oportunidades importantes se presentan en renta variable. Siendo la emergente la que ofrece unas oportunidades más claras.

Rusia parece haber dejado atrás lo más grande del conflicto de Ucrania y la semana pasada el selectivo local ha subió un 7,5%. Confirmando, por el momento, mi estrategia de entrar en este mercado. Veremos si en unos meses la rentabilidad acompaña y los pocos valientes que hayan decidido entrar en momentos de pánico lo pueden celebrar como es merecido. 

Continúa mi recomendación de ser extremadamente cauto en este momento si el perfil inversor es conservador o se está intentando definir un perfil por primera vez. Horizonte a largo plazo, asumiendo la posibilidad de pérdidas latentes durante una temporada, pero nada grave si se ha escogido el activo correcto. Y, ¿Cuál es el activo correcto? El que te haga sentir cómodo, el que tenga una buena planificación detrás y con perspectivas de crecimiento. Siempre los hay. Desde acciones al contado, fondos de autor value, o referenciado a índices a largo plazo. La clave es no precipitarse nunca con la entrada y tampoco dormirse con la salida. Creo que con la práctica se desarrolla un sexto sentido que acaba tomando las decisiones por ti. 

Hasta hace cosa de un año la gente se acercaba a la renta fija motivada por un interés aún atractivo en comparación con el de los depósitos bancarios. Se encontraban ciertas oportunidades con un ratio rentabilidad/riesgo aceptable. Hoy en día esta misma gente ve como es sumamente difícil encontrar rentabilidad en un mercado hinchado hasta los topes, donde se toma a la High Yield como la solución a todos los males. Emisiones de empresas que hace cuatro años sólo los más atrevidos hubieran puesto parte de su capital ahora ven cómo se pueden financiar a unos precios de risa. El cúmulo de inversores solo ve la rentabilidad final sin tener en cuenta el riesgo que eso conlleva, por eso mi recomendación es no invertir antes que invertir en ciertas cosas. Lo importante es avanzar, aunque sea lentamente, y nunca retroceder. Y una quiebra de una empresa de este tipo puede suponer un buen mordisco a nuestro patrimonio.

Ya llegará el día en que el bono de Estados Unidos vuelva a ser rentable. Todo llega. Siempre llega. Y ese día podrás invertir todo el capital que tengas tranquilamente. Palabras muy gastadas pero, esto es una carrera de fondo y no un sprint. Cada uno debe tener su finalidad y la meta de cada uno de nosotros seguro que está a diferentes distancias, quizá hasta en diferentes caminos. Lo importante es tener una meta. Invertir por invertir no tiene ninguna gracia, ni es glamuroso ni nada. Pura rutina. Si no hay una finalidad detrás es absurdo. Un medio para un fin. No más.

Así que antes de adentrarte en todo este percal piensa un rato sobre si es realmente lo que quieres, cómo lo quieres, para cuándo lo quieres y, sobretodo, qué es lo que quieres. 

No saber lo que uno quiere es, generalmente, el mayor de los problemas del ser humano. Y no solo hablando de dinero, sino desde una perspectiva general de la vida. Focus. Focus. Focus.


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2 comentarios:

  1. Saber lo que se quiere y estar dispuesto a realizar los sacrificios para lograrlos... Ayyy! Si fuera fácil.

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  2. Hola, sólo quería probar, otro día os comento.

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