15 julio 2013

La pérdida de la privacidad

Vamos a reflexionar sobre la privacidad ahora que en estos tiempos que corren está tan de entredicho. Hasta hace una década era bastante fácil salvaguardar la privacidad ya que no existían redes sociales, las transacciones se hacían de viva voz y la tecnología no era tan sumamente avanzada.


Con esto no digo que los gobiernos no se inmiscuyeran en nuestros asuntos, tales como correo electrónico, ya que está confirmado que es una práctica habitual, de por ejemplo la CIA, desde hace veinte cinco años.

El derecho a la privacidad es algo que todo el mundo debería tener por defecto sin tener que preocuparse en buscar herramientas para ello. También digo que la inmensa mayoría de la población no se preocupa, ni lo hará, por salvaguardar ese derecho.

Lo más sencillo es decir que no tienes nada que ocultar, que eres totalmente transparente y que ya pueden buscar que no encontrarán nada. Muy bien, lo que no has pensado es que quizá la persona/agencia/gobierno no piense igual que tú, no entienda de la misma forma lo que explicas, malinterprete las cosas y eso te provoque un problema sin ni siquiera darte cuenta. Podría perfectamente pasar que aunque teniendo todos los papeles en regla no te dejaran entrar a un país como Estados Unidos, y sin darte un motivo aparente. Evidentemente que no te dirían que han revisado tus cuentas de correo y no les ha gustado lo que ahí tienes, porque es ilegal. Sencillamente te dirían que no cumples los protocolos de seguridad del país y que se te deniega su entrada. Esto ha pasado, y seguirá haciéndolo.

Si estás al caso de todo lo que se comenta sobre PRISM y la NSA verás que, directamente, ya está pasando, y que millones de ciudadanos están viendo vulnerada su privacidad. Todo lo que escriben, todo lo que reciben que queda absolutamente filtrado en los servidores de un tercero donde es analizado al detalle para encontrar vete tú a saber que pista sobre contraespionaje terrorista.

Lo delicado del tema es que son las empresas que utilizamos a diario las que han permitido que esto suceda. Servidores como Gmail, Outlook.com, Apple, Yahoo etc etc ya no son seguros. Todo lo que hagan en ellos (por nombrar los que seguro que están confirmados) ya no es tuyo y de la persona con la que te comunicas, no. Eres analizado. Puede que tú en particular no seas el analizado, pero tienes, debes, saber que estas empresas no han tenido reparo en dar acceso durante mucho tiempo a las agencias de inteligencia, que se sepa de momento, norteamericana.

Se sabe que el Reino Unido y Francia hacen cosas similares, si bien de España no he oído nada es seguro que nuestra inteligencia no debe andar muy alejada de estas prácticas habituales.

Cuando usas aplicaciones tan comunes como un simple Whatsapp estás regalando información a quién quiera que se interese por tus menesteres. En concreto, esta aplicaciones usada por centenares  de millones de personas no cifra sus menajes, lo que significa que con un simple Sniffer puedes capturar los mensajes que se envían a través de una red. He visto con mis ojos como con un pc normal ejecutando un software que corre por la red es capaz de capturar todos los mensajes que se envían y reciben dentro de una misma red wifi. Así de simple.

La pérdida de privacidad es un hecho, y va a más. Ya no solo los datos que te piden cuando quieres abrir una cuenta en cualquier lado, un simple registro en una web, o leyes de blanqueo de capitales absurdas. ¿Por qué razón el bróker me amenaza con suspender mi cuenta si no le revelo mis fuentes de ingresos y la cantidad estimada de ellos?

Estamos permanentemente auditados y lo demuestra que a cierta persona, con una nómina equivalente a 12 horas mensuales de trabajo (sí, mensuales) se le deniega una beca de estudios pese a haber sacado una nota merecedora de ella porque, si previo aviso ni permiso, le han husmeado sus cunetas bancarias y han visto y decidido que podía pagar esa matrícula de tres mil euros, sin pensar en que quizás ese dinero tenía que destinarlo a otro fin y que ya hace mucho estudiando una carrera para obtener un buen trabajo y poder pagar más impuestos.

A día de hoy tenemos nuestra vida publicada en la red, y por mucho que parezca que lo tenemos todo con contraseñas “seguras” es un absoluta falacia. No hay contraseña segura para quién tiene el poder suficiente. Saben que gustos tienes por los libros que compras en Amazon, saben que muebles te gustan por lo que visitas en Ikea, saben que restaurantes te gustan porque tu historial queda guardado en tu cuenta de Google, saben que ropa vistes por lo mismo, saben de tu familia y amigos por las redes sociales, saben lo que haces por tu cuneta de Flickr, que dinero tienes y que haces con él por tus cuentas online. Con quién sales, dejas de salir, te ves o dejas de verte por tu emails o mensajes, o llamadas de voz, que quedan todas guardadas. Saben por donde te mueves, si vas de viaje o una excursión porque vas con la tarjeta pagando a todos sitios. Deja de usar la tarjeta. Siéntete más libre pagando en efectivo y sabiendo que ,como mínimo, no has dejado rastro de la salida del fin se semana.

Lo tenemos difícil para escapar. Pero es mejor hacer las cosas teniendo la conciencia de lo que pasa que siendo unos completos ignorantes de la situación.


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1 comentario:

  1. Hola, gracias de nuevo.
    Como decia estoy leyendo todas las entradas, desde las mas antiguas, en concreto estoy en junio de 2012, en el apartado sobre futuros financieros. He leido tu ejemplo del coche, pero lo siento no termino de entenderlo, ¿hay alguna entrada posterior sobre este tema?.
    Espero que si, y ya llegaré, de lo contrario, me podrias indicar donde ampliar información (algo sencillo, para adquirir un poco de cultura)

    gracias

    Marta

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