15 marzo 2013

El orden de prelación (preferencia de cobro) en caso de quiebra

El orden de prelación básicamente significa la preferencia de cobro que tienen los inversores en caso de que la empresa en la que han puesto su capital entre en situación concursal.

Es un aspecto a tener en cuenta ya que cuanto más abajo estemos menos opciones vamos a tener de recuperar algo de lo invertido

La regla dice que por norma general cuanto más interés (en cupones) estemos cobrando menor es la probabilidad de recuperación del capital invertido. Nada nuevo, a más interés más riesgo.


Vaya por delante que en el mercado financiero hay infinidad de productos complejos pero aquí solo voy a nombrar los más habituales, los que estamos más acostumbrados a oír.

Es lógico pensar que cómo no habría dinero para satisfacer a todos los acreedores se establezca un orden, en el que si eres inversor particular deberás acudir al despacho de abogados que estará llevando el tema para que te sume a la masa de reclamación de la quiebra.

En caso de situación concursal o quiebra, la prelación (el orden) de cobro sería la siguiente: 


  • El Estado (cuotas atrasadas Seguridad Social…). Máxima prioridad.

  • Empleados (nóminas atrasadas) y Proveedores.

  • Cuentas corrientes y depósitos: En el caso de las entidades bancarias está garantizado por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta un máximo de 100.000 euros por entidad y titular.

  • Deuda Sénior: Cédulas hipotecarias, Bonos y obligaciones ordinarias, pagarés.

  • Deuda Júnior: emisiones subordinadas.

  • Participaciones Preferentes: Deuda sin plazo de devolución, perpetua y solo negociable en mercados secundarios.

  • Cuotas Participativas y acciones: Ya no es deuda sino participaciones del capital, y los inversores en capital siempre son los últimos en cobrar, por el contrario al asumir este riesgo también son los que tienen la opción de ganar más dinero cuando las cosas van bien.

Bonus track:


Fondos de inversión

El riesgo de un fondo de inversión depende de los activos en los que invierta. Si la gestora donde tenemos el fondo quiebra no pasa nada y no supone la pérdida del capital. Los activos en los que invierte están a buen recaudo en la entidad depositaria. La gestora (el banco o bróker que nos compra el fondo en nuestro nombre) es solo el vehículo que toma las decisiones de inversión.

Los activos en los que invierte pertenecen a los partícipes. Si quebrara la entidad depositaria los activos deben permanecer allí ya que no forman parte del balance mercantil depositario.

Uno de los mayores riesgos que sufre un inversor en fondos es la iliquidez ya que si hay una avalancha de retiradas de capital y el fondo no encuentra comprador para sus activos este no puede devolver el dinero. Esto pasó exactamente con los fondos inmobiliarios españoles en 2009, nadie compraba los inmuebles de los fondos y estos no podían devolver el dinero a los partícipes.

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4 comentarios:

  1. Como siempre, super interesante gerard.

    David.

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  2. Básicamente, esto te lo has inventado... Te sonaba y, ale, a escribir.

    Mírate la ley y luego escribe blogs

    Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal. Art 154 y ss.

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    Respuestas
    1. Como no voy a leerme ese tocho porque no estoy tan aburrido podrías iluminarnos con la corrección.

      Saludos,

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