03 diciembre 2012

El minimalismo puede hacerte rico, si entiendes su esencia.


¿Que es exactamente el minimalismo? Supongo que habrá diferentes formas de verlo pero yo lo aplico a lo que más me conviene y siempre relacionado con el mundo del conocimiento y del dinero, que es lo que mas me interesa.

Se trata de tener pocas cosas pero de calidad, de hacer más de menos con el poder de nuestra mente. Suena muy esotérico pero no lo es tanto. Si tienes pocas cosas no pierdes el tiempo con ellas, no te distraen, y puedes dedicar ese tiempo a las relaciones humanas, al conocimiento, que es lo realmente importante.

Lo que realmente pretende el minimalismo es que las personas sean el centro del todo. Que nada material acapare más atención que uno mismo. Que podamos compartir conocimiento puro, transmisión directa de conocimiento entre personas, un punto a punto.

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                                             Fuente | estilo

Hay gente incapaz de entender este concepto, y es que en la viña del señor tiene que haber de todo, que incluso ratifican que el minimalismo es una forma dulce de atender a la pobreza, a la incapacidad de comprar todo tipo de objetos o cosas.

Si vas por la vida ligero de equipaje no tendrás problema en adaptarte a las situaciones que te vengan dadas. En cambiar de rumbo cuando las cosas se tuerzan, en no tener que renunciar a tus cosas porque, sencillamente no las tienes.


Aprender a vivir con poco no significa vivir mal. Ni mucho menos. Es cuestión de hábitos y de rutina. Claro está que si a alguien acostumbrado a salir dos noches por semana le haces quedar en casa, con la tenue luz de una vela disfrutando de música ambiental, o pasándose cuatro horas seguidas leyendo, quizás no lo soporte. Tampoco hay que ser extremistas, ya que estos no son buenos, pero tengo claro que en el mundo hay dos tipos de personas, los que van hacia el conocimiento y los que van en dirección contraria. Tuya es la decisión de ponerte a favor o en contra del viento, pero que sepas que el futuro es los que van a favor del viento.

Si preparas la mente para cosas sencillas tendrás mucho terreno ganado ante las inclemencias y las trabas que la vida nos pone. Dicen que solamente usamos un 10% de nuestro cerebro. Pues hay que luchar para llegar al 11%, esa pequeña diferencia es la que nos hace ser diferentes, mejores, y llegar hacia donde nos hemos marcado.

Ejemplo sencillo donde los haya y que he vivido en muchas ocasiones. Todos hacemos inversiones con nuestro dinero para ganar más dinero. Hay gente que se conforma con menos y hay otra que quiere más. Hasta aquí todos somos iguales. ¿Que pasa cuando tienes poco capital y el rendimiento que recibes por él es discreto? Puedes desmotivarte, aguantar hasta no poder más y acabar dejando el plan de banda y gastarte el capital en algún bien de consumo que te hará sentir muy bien en el presente más inmediato pero que a medio plazo te hará sentir mal, y no por no tener el dinero ya, sino por no haber sido capaz de tener la suficiente perseverancia y voluntad para cumplir con el plan que te habías marcado.

O bien, puedes luchar contra marea, atenderte al minimalismo, ser feliz con menos y disfrutar de las cosas gratuitas de la vida, que son muchas más y mucho más importante, y vivir el día a día como si de una carrera contra el tiempo fuese, intentando atrapar al conocimiento que siempre irá un paso por delante de ti.

Claro está que ganar diez euros, en concepto de intereses, al mes no motiva mucho. Pero es solo una etapa pasajera en que si somos fuertes la vamos a superar sin más dificultad.

En vez de pensar que es muy poco dinero, tenemos que pensar que con eso podemos hacer algo “gratis” por lo que antes teníamos que pagar. Por ejemplo comprarnos un libro, un abono de metro, una factura de móvil, unas entradas a una exposición.

O sencillamente pensar que ya tenemos 10 euros más que antes no teníamos y que encima no hemos tenido que trabajar para conseguirlos.

Muchos pocos hacen un mucho. Como en todo en la vida hay que quererlo y por suerte nuestra hay mucha gente que no lo quiere. Así los que sí lo queremos tenemos un camino más ancho para andar hacía nuestro objetivo.


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4 comentarios :

  1. Me siento identificado. El bombardeo de marketing te enseña a ser inconformista, incluso a frustrarte para tener mucho más.

    ¿Tienes un coche? Este es más potente.
    ¿Tienes una TV? Muy pequeña.
    ¿Tu vecino acaba de comprar un piso más grande? ¡Corre a tu inmobiliaria!

    Internet es una revolución minimalista. Por eso viajar, leer a autores, consumir vídeo, comerciar, aprender o relacionarse con gente se ha vuelto más simple y hasta más enriquecedor. Y eso también afectará a la economía a tiempo completo.

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    1. Efectivamente. Internet usado de forma inteligente es el arma más potente que existe. Puro conocimiento en acción.

      Saludos y gracias por la reflexión.

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  2. Hace unos años tuve suerte y me toco la loteria, me estuve mirando un coche mercedes SLK, que siempre me ha gustado mucho, pero me acabe comprando un Ford Fiesta de segunda mano. La gente todavia no entiende por que cambie ese cochazo por un utilitario...
    Ese coche me lleva a los sitios que necesito ir, me da una autonomia y libertad que ciertamente valoro...vale que con el mercedes podria vacilar y darmelas de don importante,pero eso no me haria feliz.
    Entiendo perfectamente lo ue dices,compre algo minimo que me era util y a dia de hoy, yo sigo siendo el importante, no un coche de lujo por el que tendria que tener mil miramientos y gastar un paston...

    Y encima en este tiempo he descubierto el placer de ir a los sitios de mi ciudad a pie.

    Los lujos no dan la felicidad ni la riqueza, la riqueza es no necesitar mas de lo que ya tienas.

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    1. Hola Jose,

      Muy buena tu historia. Si esperas encontrar la felicidad en lo material no la encontraras nunca.

      En muchas cosas me rijo por la máxima, que a mucha gente le parece una tontería pero que no lo es tanto, en que "si puedo comprarlo, ¿para que lo quiero?"

      Saludos y gracias.

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