29 junio 2012

El mejor ejemplo de burbuja de la historia

Las burbujas son inherentes a la marcha de la economía o dicho de otra manera, la economía lleva a las burbujas.

Desde hace algún tiempo oímos esta palabra pero la mayoría de la gente solo la sabrá asociar a la burbuja inmobiliaria que tenemos hoy en día y quizás se acuerde de la burbuja de las puntocom en el año 2000.

Ha habido muchas más, y las que faltan por venir. La economía se constituye de ciclos y estos no son infinitos sino que algunas veces toca subir y otras bajar, ahora está claro que estamos bajando, en recesión. Pero antes de 2007 pasamos unos años de una bonanza extraordinaria que hasta mi abuela ganaba dinero en bolsa. Con el Ibex35 diez mil puntos por encima de cómo está ahora, en 16.000.

Ahora nos parece imposible pero de bien seguro que en veinte años habrá otra burbuja inmobiliaria y, entre medio, alguna otra de algún otro tipo de mercado diferente. Tenemos muy poca memoria histórica y tendemos a obnubilarnos cuando vemos la opción de ganar dinero fácil.

Pero para entender mejor el funcionamiento de una burbuja, el mejor ejemplo de especulación es el que surgió en Holanda en el siglo XVII. Hace ya unos cuantos siglos sin querer estaban dando el mayor de los ejemplos en lo que no se debe hacer, y aún con eso no aprendemos.

Los Tulipanes llegaron a Europa Occidental a finales del siglo XVI sin demasiado impacto pero al cabo de tiempo esta especie vegetal se vio afectada por un virus que hizo mutar los bulbos obteniendo colores muy distintos y vistosos.

De golpe se volvieron atractivos a los ojos de la gente, y aprovechando el dulce momento económico que se vivía en el país a raíz de la gran actividad comercial, se empezó con un mercado específico y dedicado a los tulipanes.

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                                      Derechos de la foto | Marcello bersini

Se cuenta que en 1635 se llegó a pagar hasta 100.000 florines (45.000 euros de hoy) por 40 bulbos y por un solo bulbo de la especie  “Semper Augustus” hasta 5500 florines (2500 euros).

Se estaba especulando de tal manera que todo el mundo compraba tulipanes y era un beneficio seguro, elevado y rápido. Al que acababa de comprar le venían con las manos llenas de dinero por recomprarle los bulbos. La gente empeñó sus bienes para dedicarlo todo a la compra del tulipán y hacer el negocio de sus vidas. Tal es así que cuentan que un simple marinero desconocedor de la fiebre del tulipán comió por error un bulbo y fue encarcelado.

Sin embargo, y como en todo mercado alcista, la demanda llega a un tope, que suele ser hasta cuando la gente ya no puede ofrecer más dinero por lo que quiere comprar, luego el último que ha comprado es el que se queda con el bien y no puede hacer líquido (dinero) su mercancía.

Este momento llegó en los primeros meses de 1637 cuando se detectó que no se pudo vender una colección exclusiva de tulipanes que meses antes hubiera valido mucho dinero. Los especuladores decidieron vender todo y como pasa siempre los últimos en enterarse fueros los ciudadanos menos informados. Los que tenían bulbos adquiridos a precios desorbitados no encontraron comprador y el pánico surgió.

Imaginaros haber firmado un contrato de futuros y tener que comprar aun a sabiendas de que por lo que estás pagando no vale nada.

El gobierno tuvo que intervenir declarando nulos los contratos a partir de noviembre de 1636 y estableciendo que los contratos de futuros  debían ser cerrados a un precio del 10% de lo anteriormente pactado.

El país entró en depresión económica, y como en todas las burbujas, el que vendió justo a tiempo ganó mucho dinero y el que no pudo se arruinó.

Parece increíble que en pleno auge burbujil se pudiera cambiar un solo bulbo de tulipan por una casa con jardín cerca del canal y justo dos meses después, una vez explotada la burbuja, el precio era de 2 euros el bulbo. Lo que nos hace la avaricia.

Otra vez, parafraseando a Gordon Gekko, Greed is Good. La codicia es buena si no te pilla demasiado tarde. 


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4 comentarios:

  1. Hola, has entrado en escena en el artículo se refiere a una pintura al óleo y está sujeto a derechos de autor, no dude en publicarlo, introduciendo el nombre del autor, Marcello Bersini. Usted puede encontrar la imagen original en este enlace: http://www.marcellobersini.com/2011/02/time-tulipomania.html

    gracias
    sinceramente
    Marcello Bersini

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    1. Hola,

      A veces uno se olvida de enlazar, una mera distracción y le pido disculpas.

      A su disposición para lo que necesite.

      Saludos.

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  2. Es la llamada "teoría del más tonto", cuando llega un momento que alguien compra tan caro que luego no puede vender más caro, sino más barato.
    Ya lo dijo Robert Kiyosaki: "Sé temeroso cuando todos sean avariciosos, sé avaricioso cuando todos sean temerosos".

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    1. Correcto, todos caemos alguna vez en la avaricia de querer ganar más. Así que la vida es un largo camino para tratar de corregir ese error.

      Saludos!

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