10 marzo 2012

Consejos para mejorar la economía familiar o la economía doméstica.

En entradas anteriores vimos lo que no tenemos que hacer en relación con las entidades bancarias y sus productos engañosos. Ahora nos vamos a centrar en que podemos hacer para mejorar nuestra economía doméstica y así poder destinar el dinero sobrante a otros fines, como por ejemplo la inversión a interés compuesto.

Primero de todo te recomiendo crear una hoja de Excel y poner a un lado todos los gastos fijos que tienes en un mes. En la otra esquina tienes que hacer lo mismo pero poniendo los ingresos totales del mes también.

Si cuando restas los ingresos mensuales de los gastos te da una cifra positiva bien. Depende de la cifra claro, no es lo mismo que sobren 500 que 5 pero ya es algo por dónde empezar.

Si por el contrario te da un resultado negativo hay que hace cambios ya mismo.

Los pasos siguientes pueden pareces muy básicos pero no lo deben ser tanto visto dónde hemos llegado en pleno 2012 con miles de familias desahuciadas etc.


Vamos a evaluar los gastos. El mayor de todos tiene que ser el alquiler o la hipoteca, si no es así y pagas más por un préstamo de coche que por tu casa  muy mal.

La relación entre los ingresos y el precio que pagamos por la vivienda, ya sea propia o de alquiler, no debería sobrepasar las 2/5 partes o lo que es lo mismo el precio que pagamos por vivir debajo de un techo nunca debería costarnos más de un 40% de los ingresos totales familiares. A todos nos gustan las casas de dos plantas y los pisos de 120 metros pero una cosa es los que nos gusta y la otra es lo que nos podemos permitir.

Endeudarse por encima de este umbral es peligroso ya que una vez sumados los otros gastos de la vida diaria nos queda poco remanente para destinar a emergencias o inversiones.

Es una decisión difícil pero nunca es tarde para hacer un cambio y empezar a ser eficientes. Hay que cambiar la mentalidad y dejar de hacer cosas improductivas. Tenemos que buscar un sitio mejor dónde vivir. Seguro que hay un piso o una casa bastante más económica un poco mas apartada del centro de la ciudad, o un propietario que quiere vender su piso a toda costa y no lo consigue y podemos conseguir que nos lo alquile por un precio inferior a la media.

Es cuestión de hacer un plan y números y a la larga salimos ganando seguro, porque el piso que hace unos años era un chollazo ahora quizás no lo sea tanto. I la súper inversión que hicimos con la compra de la casa ahora resulta que vale aún menos que cuándo la compramos, porque sorpresa, ¡los inmuebles no siempre suben!

El siguiente tema importante es evaluar que importancia tienen los gastos fijos que tenemos. El canal satélite está muy bien pero quizás haya una alternativa mucho más barata, las facturas de móviles son demasiado elevadas? Las cenas de los viernes en el restaurante con los amigos ya son demasiado habituales? Un sinfín de de pequeñas, o no tan pequeñas, cosas que hacen que no nos sobre nada a final de mes.

Todo lo que se pueda suprimir tiene que suprimirse. Cuotas mensuales al gimnasio, suscripciones a revistas, comprar impulsivas por Internet, el último gadjet tecnológico, la televisión LED tamaños gigantes, ropa de marca excesivamente cara…

Solo es cuestión de priorizar y ver que se puede vivir igual o mejor sin todas las cosas que antes suponían una carga y ahora nos dejan viajar con la mochila vacía y sin cargas adicionales.
El coche es una fuente de gasto muy importante. Seguro, combustible, ruedas, reparaciones y amén de no tener ningún percance porque puede ser la ruina de una familia.

Tenemos que tener una planificación para la compra de alimentos. No vale decir que con la alimentación no vale el ahorro porque es una soberana tontería y hay que mirar hasta el último céntimo. Mirar marcas blancas y no comprar habitualmente productos “lujo”, lo que no son de necesidad vital pero que nos gustan mucho, y son caros.

Una pareja no debería gastar más de 200 euros mensuales en comida, y si los sobrepasa es que hay algo que se escapa.

Y qué decir de los recibos de la luz, agua y gas. Con la luz podemos invertir en bombillas Led y de bajo consumo, que al principio son un desembolso importante pero que el ahorro se nota bastante ya en el primer mes. En el gas lo mismo, si la calefacción usa este método no la pongas a 22 grados ya que una temperatura ideal para estar en casa con ropa cómoda y un jersey son unos 19 grados. El salto entre calentar una casa de 19 a 22 grados puede ser de más de cien euros mensuales.

Y en el agua lo más importante es la ducha y la cisterna del sanitario. A la larga sale más rentable poner una cisterna con doble pulsador y que el que saca menos agua no pase de tres litros, y en la ducha no dormirnos, no hay que tardar media hora para salir más limpios.

Cómo vemos hay muchas cosas que podemos controlar y que haciendo un buen plan podemos mejorar  nuestra felicidad, si he dicho nuestra felicidad porque vivir por debajo de nuestras posibilidades es vivir desahogadamente y tranquilos de poder afrontar un futuro menos negro.


Esta es una serie de varios artículos relacionados. En la siguiente entrada lo que podemos hacer para reducir las deudas que tenemos.


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4 comentarios:

  1. Muy buen aporte, con estos consejos podremos alcanzar la libertad financiera que queremos, es primordial llevar un control de nuestras finanzas para poder cumplir nuestras metas financieras

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  2. En lugar de la hoja Excel, una herramienta de contabilidad personal como Wallo ( http://wallo.com ) hace que la puesta en marcha del plan de ahorro sea mucho más fácil y rápida (cuestión de minutos).

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    1. Gracias por el añadido. Todo aporte es bienvenido.

      Saludos.

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